Diario del artesano
Cómo nace una daga de hueso
Cada daga empieza mucho antes del primer corte: en la elección del hueso. Buscamos piezas densas y sin fisuras, las que aguantarán el filo y el paso del tiempo.
Del hueso en bruto al filo
El desbastado es lento y a mano. La herramienta marca el ritmo, no al revés: se retira material poco a poco, leyendo la veta para no traicionar la estructura natural de la pieza.
El acabado llega con el pulido y el ajuste de la empuñadura. Aquí es donde la daga deja de ser un objeto y empieza a tener carácter: cada marca es irrepetible, como la mano que la hizo.
El resultado es una pieza única, pensada para durar generaciones.
- proceso
- hueso

